La biorresonancia es un tratamiento aplicado por medio de un pequeño equipo (llamado Lenyo Lux) el cual a través de un colchón especial, emite pulsaciones electromagnéticas de baja intensidad. Estas pulsaciones coinciden con las frecuencias de un órgano en el estado de salud y sus células sanas. En caso de un desbalance energético, el uso de la biorresonancia permite al órgano afectado reconocer y reencontrar vibración electromagnética normal, lo cual contribuye al mejoramiento del metabolismo corporal y a la recuperación de la salud.
La Bioinformática es la ciencia que investiga la comunicación selectiva interna dentro del tejido vivo usando diversas bandas espectrales discretas de comunicaciones electromagnéticas. Este campo de estudio construye una base que promueve la adaptación eficiente y la autoregulación en el nivel celular mediante la Terapia de Biorresonancia (BRT). Al auxiliar la comunicación adecuada, el cuerpo puede responder a los estímulos perjudiciales de los entornos que lo rodean al mismo tiempo que se ayuda a sanar a sí mismo cuando es incapaz de mantener su propia actividad molecular por causa de estas influencias. Las vastas posibilidades de equilibrar organismos mediante BRT y el impacto positivo que tiene sobre el individuo apenas han comenzado a ser entendidas en los últimos 25 años.
La Terapia de Biorresionancia (BRT) se basa en el principio de utilizar señales electromagnéticas (EM) de biorretroalimentación del organismo tratado, o de uno de sus elementos, en el proceso de sanación. Con el uso de instrumentos tales como el fotomultiplicador y varios analizadores espectrales de alta resolución, la naturaleza electromagnética de este sistema directo de señales comenzó a ser investigada en los 1970s. Los resultados de estos estudios describieron señales EM directas, rápidas y muy eficientes como la comunicación fundamental en todo el cuerpo. Esta complejidad de comunicación es necesaria para coordinar las 7,000 reacciones químicas por segundo en cada célula. Caminos previamente explorados tales como los sistemas neurológico y hormonal son incapaces de dirigir este alto nivel de interacción.
La biorresonancia se utiliza también para balancear las frecuencias de los meridianos, de los chacras y de los cinco elementos, que según la medicina china son las combinaciones de dos meridianos formando los elementos Fuego, Tierra, Madera, Agua y Metal. De esta manera, la biorresonancia puede ser aplicada también para armonizar enérgicamente las emociones y los impactos de experiencias pasadas.
No hay efectos secundarios nocivos y tampoco interfiere en tratamientos médicos o sicológicos.
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